Como contar un cuento

Existen dos formas diferentes de contar un cuento:

  • Leyéndolo. Cuando se lee un cuento, los niños y niñas se familiarizan con la lecto-escritura y con el material concreto, con los libros. El educador o educadora es un mediador entre el texto y el niño o la niña, y suele emplear distintos recursos que analizaremos en el cuento, como la variación de la entonación, por ejemplo.
  • Narrándolo. El cuento contado, sin ser leído, se adapta mejor al momento, a la situación de los niños y niñas. Favorece más la imaginación pues, cuando tenemos un soporte, un libro, aparecen imágenes que estimulan y motivan, pero se disminuye la posibilidad de inventar mentalmente cómo sería un dragón o un gato con botas.

El profesional debe interesar a los niños y niñas y facilitar que se diviertan, además de que participen en la narración. Por ejemplo, se pueden utilizar preguntas para que respondan o fórmulas que tienen que repetir. Cuando se lee un cuento existe una proximidad y un contacto físico que hace que el ambiente sea grato y confortable. Los niños y niñas asociarán la lectura con momentos agradables, lo que constituirá la base de su posterior idea sobre la lectura.

Proceso de narración de un cuento.

El primer paso en el proceso de narración de un cuento es la elección del cuento, aunque también se puede utilizar la adaptación de cuentos. Tiene que ser el más adecuado al momento evolutivo de los niños y niñas, el que más se ajuste a sus centros de interés y a cualquier otro aspecto que pueda influir, como la época del año, los valores que transmite, etc. Se pueden aprovechar circunstancias que no están previstas, como el descubrimiento de los niños y niñas de una mariposa. Esto les genera curiosidad y les plantea preguntas. Este momento podemos aprovecharlo para contarles un cuento donde la protagonista sea una mariposa.

Los cuentos que tienen tres componentes (tres personajes, tres situaciones, tres momentos) son fáciles de comprender por los niños. Es una cantidad que el niño puede controlar.

Es importante a la hora de contar un cuento que el ambiente facilite este momento fantástico. Tenemos que evitar las interrupciones, los ruidos y las interferencias que puedan distraer la atención de los niños. Resulta fundamental no tener prisa, deleitarse contando el cuento. Para el comienzo de un cuento deben emplearse fórmulas conocidas como ‘érase una vez’ u otras similares. Si se emplean recursos como rimas, cancioncillas o expresiones u onomatopeyas que el niño tiene que repetir o puede cantar, se facilita su protagonismo. Esta actividad es fundamental en el uso del cuento. Es importante que el final suela ser el esperado y que acabe bien. Puede existir cierto grado de sorpresa, pero no en exceso, para evitar que se genere confusión en los niños. También existen fórmulas conocidas para el final, como “colorín colorado, este cuento se ha acabado” o “fueron felices y comieron perdices”.

Los cuentos también se pueden utilizar para realizar actividades que sirvan para que los niños y niñas adquieran y desarrollen el lenguaje oral, facilitando la comprensión y la retención de la información. Pueden:

  • Facilitar diálogos y conversaciones.
  • Permitir comentar qué es lo que más les ha gustado.
  • Plantear preguntas en relación al contenido.

Los cuentos son una sucesión de situaciones, una secuencia temporal relacionada con el pensamiento lógico. Se pueden realizar actividades para desarrollar el lenguaje lógico-matemático.

Podemos emplear los cuentos para realizar actividades relacionadas con otras expresiones:

  • Gestuales y corporales, dramatizando la historia.
  • Plásticas, dibujando o moldeando algo relacionado con el cuento.
  • Musicales, cantando las canciones que hay en el cuento u otras que inventemos al respecto.

Algunas actividades que se pueden hacer son:

  • Confeccionar un mural que represente a los personajes.
  • Cantar canciones, recitar adivinanzas y retahílas relacionadas con él.
  • Inventar otros principios o finales para el cuento.
  • Hacer en recortable los personajes de los cuentos y así poderles cambiar de vestido.
  • Dibujar la situación del cuento que más le ha gustado.
  • Dramatizar parte o todo el cuento.
  • Modelar los personajes con plastilina, barro, masa de pan.

 

Pautas de elección de un cuento dependiendo de la edad

De 0 a 3 años
  • Disfrutan escuchando cuentos pero también les servirá de apoyo la ilustración. A partir de la observación de los distintos dibujos se facilita la comprensión de la historia.
  • La historia puede tener relación con las experiencias de los niños y niñas, con sus necesidades y sentimientos. Ligada a su realidad.
  • Argumento muy sencillo. Centrados en la palabra y el movimiento. Se utilizan los pre-cuentos y los textos rimados que pueden repetir.
  • Si se opta por un cuento donde aparezcan sentimientos de soledad o dolor, siempre tendrá un final feliz o reparador.
De 3 a 5 años
  • Se puede continuar con cuentos relacionados con sus actividades cotidianas, aunque se pueden incluir elementos fantásticos.
  • Momento donde se atribuyen características humanas a los objetos y muestran preferencias por las historias sencillas y no demasiado largas. Suelen gustarles mucho las historias de animales.
De 5 años en adelante
  • Se incrementa la motivación por lo fantástico.
  • Se pueden contar historias más complejas, donde existan más personajes, por ejemplo.

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Archivado bajo Arte y Poesía, Educación, Literatura, Niños y Bebes

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